Para aquellos de nosotros, criados en culturas y épocas donde se practicaba sin mucho conflicto la diversidad religiosa (judeo-cristiana, animistas, espiritistas) y donde esta diversidad no era motivo para la percusión y asesinato, el que una candidata a la presidencia, Michelle Bachmann, promueva ideas religiosas tan obtusas resulta ser chocante. Y si usted es miembro de un grupo al que esas ideas condenan, más que chocantes, atemorizan.
Atemorizan todavía más cuando no es solo la Sra. Bachmann la que profesa esas ideas; sus arcas reflejan millones de dólares donados por personas que están de acuerdo con ella. Personas que pueden ser los vecinos, la señora que atiende el colmado, el señor que sirve la comida en el restaurante, el obrero que viene a arreglar la nevera; cualquier hijo de vecino que anda cerca por ahí.
Aparte de los no creyentes, la creación vista por los judeo-cristianos y sus intérpretes intelectuales, enmarcados en modelos euro-céntricos, formulan una visión de la creación algo finita, al margen del bien o el mal. Otros grupos y culturas la explican desde una perspectiva que sostiene que no hay ni principio ni fin, evolución continua, reencarnación y/o transformación espiritual. En el modelo de los Bachmann, estas otras visiones, no dudo, caen dentro del mal, y quizás sostienen que estos creyentes deben ser “salvados”, “castigados”, eliminados (dada las historias de las guerras y las religiones no debe sorprender el que haya miembros entre los que le donan dinero a los Bachmann que promuevan el genocidio).
Los Bachmann no andan solos, son apoyados por miles y miles de seguidores. A saber si algunos de ellos son los vecinos que todas las mañanas saludan con un, “Good morning”, sirven el café en la esquina, atienden en la lavandería o preparan las sopas en la cafetería. Averigüe, antes que sea muy tarde.
Saturday, July 16, 2011
Thursday, July 14, 2011
vida de telenovela
Para los años cincuenta se oía por la radio de la isla de los encantos una ranchera mexicana que decía, "si no me quieres, no me martirices". Conclusión: que si le quería, que le martirizara.... Y luego critican a las telenovelas latinoamericanas.....
Friday, July 8, 2011
El Bully Gringo
"Shut up", he said.
There is nothing more annoying to a straight man than an inquisitive queen, more so if the queen is questioning the man’s intentions, motives, and faux sense of self. And if this man is a “white” man who is known to bully his way around and the queen is a “Rican” with an accent , oh dear, the situation can be a disaster. All the man can do is scream, “shut up", and challenge with his outburst the annoying queen to a physical fight.
To be bullied at the age of fifty five is not to be expected, much less if you are bullied at an urban university in New York City by a colleague.
To be bullied by a straight man who claims to be a leftist concerned with the plights of Mexican indigenous peoples in a supposedly very progressive program is beyond comprehension.
To be bullied and challenged by a member of the colonizing nation, a white American male, is never a pleasant or an easy to forget experience, much less if you are obviously smaller and not inclined to violence.
To be bullied in front of other Puerto Ricans and for them to justify his actions is to promote those attitudes and beliefs that big white hopes can scold little brown people.
To be bullied by a member of the colonial power forces you to reflect on colonials, colonialism and power structures.
"Shut up", he said, and the queen rather than fall into the hetero perspective of fight, fight, fight, as it is expected of two men, decided to use a gender fucking approach: took his notebooks, papers and carried them not like a straight man but in a gender fucking way, holding them with both arms against the chest. And then the queen got up, looked very offended, dignified, stared directly into the fiery man’s face and said, “thank you very much”, and left.
Later on, the whole situation was dramtized for the close knit group of gay friends (obviously your progressive straight minority colleagues would not understand) in full knowledge that your Latino LBGT gender fucking peers were going to say: "you go girl, no dejes que ningún gringo pendejo te venga a fastidiar”.
"Shut up", he said.
Thank you very much, also to the very progressive and inclusive minority straight educators and colleagues....
There is nothing more annoying to a straight man than an inquisitive queen, more so if the queen is questioning the man’s intentions, motives, and faux sense of self. And if this man is a “white” man who is known to bully his way around and the queen is a “Rican” with an accent , oh dear, the situation can be a disaster. All the man can do is scream, “shut up", and challenge with his outburst the annoying queen to a physical fight.
To be bullied at the age of fifty five is not to be expected, much less if you are bullied at an urban university in New York City by a colleague.
To be bullied by a straight man who claims to be a leftist concerned with the plights of Mexican indigenous peoples in a supposedly very progressive program is beyond comprehension.
To be bullied and challenged by a member of the colonizing nation, a white American male, is never a pleasant or an easy to forget experience, much less if you are obviously smaller and not inclined to violence.
To be bullied in front of other Puerto Ricans and for them to justify his actions is to promote those attitudes and beliefs that big white hopes can scold little brown people.
To be bullied by a member of the colonial power forces you to reflect on colonials, colonialism and power structures.
"Shut up", he said, and the queen rather than fall into the hetero perspective of fight, fight, fight, as it is expected of two men, decided to use a gender fucking approach: took his notebooks, papers and carried them not like a straight man but in a gender fucking way, holding them with both arms against the chest. And then the queen got up, looked very offended, dignified, stared directly into the fiery man’s face and said, “thank you very much”, and left.
Later on, the whole situation was dramtized for the close knit group of gay friends (obviously your progressive straight minority colleagues would not understand) in full knowledge that your Latino LBGT gender fucking peers were going to say: "you go girl, no dejes que ningún gringo pendejo te venga a fastidiar”.
"Shut up", he said.
Thank you very much, also to the very progressive and inclusive minority straight educators and colleagues....
Tuesday, July 5, 2011
Por Culpa de Marianela
Un buen movimiento de nalgas embelesa al más piadoso. A mí, bueno, me calienta hasta el alma: sudo, me babeo, tiemblo y deseo. Reacciones nada apropiadas frente a una maestra, sensual, cadenciosa, trigueña de ojazos negros, picaros, fascinadores, ámame mucho que así amo yo, sentado en un pupitre de dimensiones más pequeñas que las que cuerpo grueso puede aguantar. Se creen que todos los estudiantes somos flacos y chiquitos. Estos asientos son para japoneses. ¡Qué calentón!
La lectura nos debe llevar a nuestras propias inquietudes, deseos, represiones.
Sus caderas, nalgas, ondas del pelo, cuello, cara, piernas, brazos y delicada mano acompañan los movimientos de la escritura en rápido desenlace y revelación de oraciones, frases, palabras, letras redondas, curvilíneas, ovaladas, rectas, en una pizarra medio destartalada, hasta llevar a los estudiantes en plena explosión hormonal a perder su cordura y fracasar en la lectura: adivinan, predicen equivocadamente.
Lean después de mí: Ma-ría-ne-la.
¿Por qué se pondrá esas faldas de ligero algodón, fácil en su relación con la brisa? Ay, ay, que el viento no le de frente. Ni que le dé con acercase a mi pupitre. Esos risos sobre mi cara, esos labios sobre los míos, ese tono hablándome en palabras llanas, agudas, esdrújulas, sobre-esdrújulas, eufemismos, metáforas, onomatopeyas.
Por favor atiende.
Ma-ría-ne-la. Marianela.
Marianela, nombre común en el siglo diecinueve. El buscar fragmentos textuales que sostengan sus argumentos es tarea fácil, defenderlos requiere mucho más que hablar bien bonito. Marianela provee suficiente material para identificar cada una de las palabras y recursos estilísticos asignados. Marianela. El autor, Benito Pérez Galdós, logra un efecto conmovedor, sensual, sobre el lector a través de una trama triste, romántica, anti climática.
Bendito Benito. Por su culpa tengo que estar aquí esta hora completita y con esa mamasota de frente. Suerte que es el último periodo y pa’ casa como alma que lleva el diablo. Me pone mal con esa ondas volando cada vez que se voltea, como se mueve y acompaña sus ritmos de puertorra bien sembrá’. Ay, Dios, dame paz, que no aguanto. La novela Mámamela, perdón, Ma-ría-ne-la, ofrece el siguiente pasaje….
Pérez Galdós logra realizar un profundo escrutinio en el corazón de sus personajes.
Qué difícil es leer sin uno delatarse, adelantarse. Imposible. Por ahí viene. ¿Qué hago ahora? Me tapo con la libreta. Que no se agache más, que se quede tiesa o yo exploto. ¡Qué me importa lo que digan de ella! Me ahogo en mí mismo. Pa’l carajo, no aguanto. ¡Coño! Y que desperdiciar esas curvas con otra mami. No aguanto, no aguanto. Ahí. Implosión biológica. Se me jodió el pantalón. ¿Y ahora qué digo en casa? Maldita sea Marianela.
La lectura nos debe llevar a nuestras propias inquietudes, deseos, represiones.
Sus caderas, nalgas, ondas del pelo, cuello, cara, piernas, brazos y delicada mano acompañan los movimientos de la escritura en rápido desenlace y revelación de oraciones, frases, palabras, letras redondas, curvilíneas, ovaladas, rectas, en una pizarra medio destartalada, hasta llevar a los estudiantes en plena explosión hormonal a perder su cordura y fracasar en la lectura: adivinan, predicen equivocadamente.
Lean después de mí: Ma-ría-ne-la.
¿Por qué se pondrá esas faldas de ligero algodón, fácil en su relación con la brisa? Ay, ay, que el viento no le de frente. Ni que le dé con acercase a mi pupitre. Esos risos sobre mi cara, esos labios sobre los míos, ese tono hablándome en palabras llanas, agudas, esdrújulas, sobre-esdrújulas, eufemismos, metáforas, onomatopeyas.
Por favor atiende.
Ma-ría-ne-la. Marianela.
Marianela, nombre común en el siglo diecinueve. El buscar fragmentos textuales que sostengan sus argumentos es tarea fácil, defenderlos requiere mucho más que hablar bien bonito. Marianela provee suficiente material para identificar cada una de las palabras y recursos estilísticos asignados. Marianela. El autor, Benito Pérez Galdós, logra un efecto conmovedor, sensual, sobre el lector a través de una trama triste, romántica, anti climática.
Bendito Benito. Por su culpa tengo que estar aquí esta hora completita y con esa mamasota de frente. Suerte que es el último periodo y pa’ casa como alma que lleva el diablo. Me pone mal con esa ondas volando cada vez que se voltea, como se mueve y acompaña sus ritmos de puertorra bien sembrá’. Ay, Dios, dame paz, que no aguanto. La novela Mámamela, perdón, Ma-ría-ne-la, ofrece el siguiente pasaje….
Pérez Galdós logra realizar un profundo escrutinio en el corazón de sus personajes.
Qué difícil es leer sin uno delatarse, adelantarse. Imposible. Por ahí viene. ¿Qué hago ahora? Me tapo con la libreta. Que no se agache más, que se quede tiesa o yo exploto. ¡Qué me importa lo que digan de ella! Me ahogo en mí mismo. Pa’l carajo, no aguanto. ¡Coño! Y que desperdiciar esas curvas con otra mami. No aguanto, no aguanto. Ahí. Implosión biológica. Se me jodió el pantalón. ¿Y ahora qué digo en casa? Maldita sea Marianela.
Friday, July 1, 2011
Qola Warni
Andean spirits do not cry when weak foreign souls are gone
Aysiri, el gringo compadre achakiy de Peru a Nueva York
Compadre, para ser compadre, el condor vuelve del vuelo
Delfos lied to Alexander and led him to death without love
Never seeing the condor, Alexander forgot
The returning road, Machu Pichu aynanakuy, el gringo compadre,
The condos never flew, compadre the condor is gone
Achachi cleansing stories were heard not by northern souls, lost
Stories told by low level scavengers follow distorted roads
El gringo compadre como Bob Dylan nos vende sus cuentos, de lejos,
Foreign qola warmi spirits wander over the Andes
Flying alone looking for the aysiri, compadre,
On the self pleasing road, compadre, no, no.
The condor is gone.
Aysiri, el gringo compadre achakiy de Peru a Nueva York
Compadre, para ser compadre, el condor vuelve del vuelo
Delfos lied to Alexander and led him to death without love
Never seeing the condor, Alexander forgot
The returning road, Machu Pichu aynanakuy, el gringo compadre,
The condos never flew, compadre the condor is gone
Achachi cleansing stories were heard not by northern souls, lost
Stories told by low level scavengers follow distorted roads
El gringo compadre como Bob Dylan nos vende sus cuentos, de lejos,
Foreign qola warmi spirits wander over the Andes
Flying alone looking for the aysiri, compadre,
On the self pleasing road, compadre, no, no.
The condor is gone.
Subscribe to:
Posts (Atom)