Wednesday, September 30, 2020

SUDORES NOCTURNOS, TODO TIPO DE VIRUS Y EL BEBÉ INTERIOR

Mi bebé interior lo recuerdan las marcas en la pierna dejadas por las hormigas que me picaron cuando se aprovecharon de un descuido, uno de muchos, y el agua con azúcar se había derramado sobre mi cuerpo. No tengo más detalles. No pregunté más cuando indagué sobre esas marcas, evitando que me dieran otra paliza por preguntar de más. 

Agua con azúcar le dan a los niños bien pobres para calmar su hambre. Lo éramos, bien pobres, y rodeados de alcoholismo y violencia. Cuentan otros que hubo noches pasadas entre los platanales, cafetales, bosques en Jájome, huyéndole a la violencia. Quiénes huían y a quién no es difícil de concluir. A mis dos hermanas mayores las mandaron en un momento a vivir con los abuelos y una tía. No estudiaron; eran sirvientas en casa de parientes. Mi hermano mayor se quedó de peón. Si quieren más evidencia: dos hermanos terminaron como alcohólicos crónicos, una hermana vivió desde que bien niña con todo tipo de enfermedad, entraba y salía de hospitales municipales, se trató de suicidar dos veces. Las dos mayores las salvó su vida con las otras familias. 

En CCNY traté una vez de contarle esa historia a un compañero y me contestó con el cinismo que lo caracterizaba, como si yo hubiese sido un embustero. Ahí, en el muslo y los datos sobre mis hermanos están las marcas que siguen como huellas activando el bebé interior; al que trato de proteger con mis cuentos, terapias, y una buena “malacrianza” de vez en cuando, a los que se creen que pueden seguir “jodiédole” la vida a los demás. No las excuso, las justifico. Y que superar el pasado, y que perdonar, y que trascender la historia para ser feliz: ideas de psicología de botica y pequeños burgueses en busca de su zona de confort. Imposible si el bebé interior sigue conmigo. Lo oigo. 

Cuando me enteré que era ceropositivo comenzaron los sudores nocturnos. Todas las noches despertaba bañado, débil. Aprendí en los grupos de apoyo a los que asistía y con mi médico, que eran muy comunes entre los infectados. Ir a trabajar a CCNY y tener que relacionarme con los ratones de bibliotecas y estudios atomistas sobre tal o cual método era tan desagradable como los sudores nocturnos. Regresar a casa, y enfrentarme a mi vida y a la de mis amigos enfermos no era fácil: tenía uno viviendo en casa porque él no tenía ingresos, perdió su trabajo, y dependía de un plan médico auspiciado por el Estado; además de otros amigos en Nueva York, Alemania y Puerto Rico. En CCNY hablaba con dos estudiantes que estaban infectados -no querían que le dijese nada a nadie más. Ambos murieron. Los sudores nocturnos dejaron de aparecer por un tiempo, aunque de vez en cuando, cuando tengo pesadillas y sueño con un bebé o un niño, despierto bañado en sudor. 

Tuesday, September 29, 2020

UN PLAGIO DE HOMBRE Y UNA MUJER FRENTE AL ESPEJO

El crítico argentino dijo que la gran novela del autor que ya había sido acusado unas cuantas veces de plagio era una copia de La autopista del sur y Tres tristes tigres. Guapo, alto, espigado, voz modulada, afectada, moldeada por su estudios en la facultad de teatro, pelo rizo no grifo, piel trigueña. Durante una entrevista sobre el racismo en Puerto Rico, su nariz -dijo- era criolla. Las narices son perfiladas, anchas, chatas, aguileñas, respingadas, botones; mas, describir una, usando un concepto que sirve para identificar culturas y el mestizaje, da la impresión de que el reconocido autor oculta algo; asume otra identidad, otro hombre que no es él: plagia. Semanas más tarde, después de leer la entrevista, lo vi en el Museo de Arte de Puerto Rico, observando un cuadro por una artista puertorriqueña de su generación, en el cual aparece una mujer desnuda, blanca y rubia, en una sala, sentada directamente frente a un espejo que no la refleja. Ella ve árboles, nubes, naturaleza. 

Monday, September 28, 2020

CUESTIÓN DE GANAS

Con mi escritura no he seguido al otro
ni modelos ni géneros ni tendencias.
hice lo que salió de ese espacio interior
sin métodos o académicos estreñidos
donde surge porque me da la gana. 

Sunday, September 27, 2020

NOTAS SOBRE CÓMO ME VEO Y TE VEO O CÓMO CREO QUE ME VES

En un excelente ensayo, muy bien documentado (NY Times, 27/09/2020), Jason Farago dice que con Durer comienza “a Renaissance conception of the self that has become so commonplace we don’t even notice it: the self as a subjective individual, the author of one’s own life story. And a modern conception, too, of what it means to be an artist.” El autor no incluye a Velázquez (razón suficiente para ir al Prado en Madrid), quien se pintó a sí mismo pintando a la familia real española, como si nos hubiese querido decir, “cómo veo a los otros es una proyección de cómo me veo yo” (si muchos estuviesen conscientes de esa sentencia serían más cuidadosos cuando dan opiniones sobre los demás; especialmente aquellos cuya cultura se limita a cosméticos y marcas de tenis o de carros). Con Velázquez no es solo la representación del “yo” lo que importa; se extiende a la relación del ser con los que lo rodean. Sugiere el poeta Oppenheimer (excolega en CCNY) que con el soneto comienza esa tendencia en la literatura. 

El asunto se complica cuando el cómo te veo es reflejo de una codependencia donde el autor o el pintor o el farfullero de cafetín o peluquera de beauty en Ponce lo hace para satisfacer a otros: el marido perritofaldero que hace comentarios para demostrarle a su mujer que es “bien macho”; la "highschooler" que quiere ser aceptada en el grupo de las “chicas-in” en la escuela; el malandrín que está tratando de se admitido en la pandilla del barrio; la boricua que desea dejarle saber al gringo que ella no es controlada por su etnia y ataca a su propia gente; la lesbiana u hombre gay que le ríen los chistes homofóbicos a los heteros; y muchos casos más. Con Durer se da el retrato del “yo”. Con Velázquez el “yo” no existe en un vacío. 

Saturday, September 26, 2020

ENTRE EL LÍBIDO EN SANTURCE Y LOS DATOS EN UNA HACIENDA EN GUAYAMA, SIGLOS XIX-XX

Luis A. Figueroa en el libro Sugar, Slavery and Freedom in Nineteenth Century Puerto Rico (2005) relata que en la hacienda Berdeguez en Guayama hubo un incidente durante una fiesta de bomba, donde un hombre mató a otro por asuntos de celos, ambos enamorados de una mujer llamada Mayombe. Como resultado, los hacendados prohibieron el baile de bomba en todas las haciendas de Guayama. El libro explora las contribuciones de los esclavos y libertos al desarrollo de la economía puertorriqueña durante el siglo antes mencionado, ya que, “The contributions of the black population to the history and economic development of Puerto Rico have long been distorted and underplayed.” 

No es de dudar que la historia oficial, no solo en Puerto Rico, pero en casi todo el mundo, excluye las voces de los pueblos, “la gente de a pie”. Sobre este tema abunda la literatura y las discusiones de las razones por las cuales los cocorocos intelectuales o políticos o religiosos deciden presentar narrativas algo discriminatorias y limitadas en su panorama. Eso no quiere decir que la gente no haya hablado, contado sus historias. La llamada narrativa folklórica está saturada con cuentos sobre los pueblos. En Puerto Rico no es distinto, y la música popular, desde la muy mestiza jíbara hasta la afroboricua, ha servido de voz y documento. Pueden ser criticadas esas fuentes porque es harto conocido que los narradores cambian los relatos, la memoria los distorsiona, el interés de tal o cual grupo los censura (una crítica que se ha hecho de la Biblia, comprobada con los últimos estudios arqueológicos). 

Antes del libro ser publicado, don Rafael Cepeda había compuesto la letra para una bomba, titulada A la Verdegué. Aunque el libro fue publicado mucho después de que la letra para la bomba fuese escrita, y el nombre de la hacienda en Guayama tenga una ortografía distinta, se puede concluir que los eventos en la hacienda sirvieron para la composición de don Rafael Cepeda. Cómo llega donde el compositor en Santurce la historia de lo que ocurrió en Guayama tiene que haber sido a través de la tradición oral, el cuento popular. Las diferencias entre ambos no se reducen al nombre de la hacienda, incluyen el pueblo -los eventos documentados ocurrieron en Guayama, y don Rafael los sitúa en Mayagüez- y al enfoque en lo contado. La tragedia, el inmenso poder de los hacendados, y sus consecuencias, prohibir las fiestas entre los esclavos en todas las haciendas de Guayama, fueron activados por la pasión desbocada, el amor a una mujer, y don Rafael no los menciona: enfoca la bomba en el peligro de acercarse a La Verdegué, “porque hay una negra que cuando cura, cura puro café, pone a los hombres arrastrándose hasta lo pies”. No podemos culpar a don Rafael, es que, al fin y al cabo, no muy pocas veces, el líbido ha cambiado la historia. 



Friday, September 25, 2020

MADAME KALALÚ: FROM HAITI TO PUERTO RICO

Legends are exaggerated truths, and when it comes to Madame Kalalú, all we have left are the word of mouth stories, Rafael Cortijo’s plena, interpreted by his combo, and later on by Willi Colon/Rubén Blades’s salsa, a rather academic and “de salón” version. She is also mentioned in several Puerto Rican fictional tales, and poems. To my knowledge, no documents have been found that can prove her existence. 

The story goes like this: Madame Kalalú was involved in the revolution that ended the French occupation of Sainte Domingue, Halti, and, consequently, abolished slavery completely. Once Haiti was liberated, she took upon herself to travel throughout the Caribbean to continue her revolutionary work, freeing slaves, and to start the creation of new countries in the region. In one of the versions of the song she is transplanted to contemporary Puerto Rico, working as a spiritual medium who is asked by the narrator of the story. singer, to answer very difficult questions regarding her work and about some not so easy to handle events. The lyrics begin telling her that the singer does not speak Quimbo nor Quimbiembo; to be straight forward and clear. What is very obvious is that Madame Kalalú is a powerful figure.

Cortijo places the interaction between the singer in an area of Santurce, known today as a Barrio Obrero, which when Madame Kalalù -had she been there- visited Puerto Rico was part of the town known as San Mateo de Cangrejos. It was founded in 1760, the first one of its kind in Puerto Rico, by black peoples, the land given to them by the king of Spain in compensation for fighting the pirates that were trying to take over San Juan. Santurce is an island divided by channels that separate it from Old San Juan and the rest of the island; and they blocked the ships, so they could not get in; cutting off the delivery of fresh water to the ones who already had taken over Old San Juan. The Spanish “naval” was fighting them in the bay, though the pirates had already taken over the old city. 

What is known today as Santurce was mostly populated by blacks during the centuries prior to the mid 1800s, working in farms, many of them were runaway slaves that had gotten away from the islands east and south of Puerto Rico. In order to destroy the plantation economies of the Dutch, English and French islands, the King of Spain offered them small plots of lands, freedom if they moved to Puerto Rico, settled in specific areas and accepted the Catholic faith. 

After keeping off the pirates, the king granted them the right to have their own town, and in 1760 San Mateo de Cangrejos was born. Had Madame Kalalú truly existed, visited Puerto Rico, she most probably lived in that area. But kings change and power struggles can dismiss history, and in 1862, the category of town was eliminated, most of the land taken away from its inhabitants and given to European settlers and the area was renamed Santurce. In one of the tales about Madame Kalalú she continued her revolutionary work, was caught by the French in New Orleans and killed. 

The area known today as Barrio Obrero is populated mostly by immigrants from the Dominican Republic. One of them, a robust young woman owns one of the vegetable and fruits shops in “La Placita de Santurce”, the market around the corner from my apartment, where I often go to buy papayas, mangos, guanábanas, parchas, mafafos, yautías, aguacates. Whenever she sees me, she greets me with a big smile and says to me, “Amorcito, qué te vendemos hoy?”, bathing me with the the same love, I am sure, drove Madame Kalalú’s work. 

Thursday, September 24, 2020

LA ASTUCIA EN SÁLVESE EL QUE PUEDA COMO PROGRAMA DE TELEVISIÓN CON EL VIRUS COMO DEPORTE EXTREMO

Antes de ser examinado y comprobar que yo era cero positivo había dejado de tener relaciones sexuales, y así estuve por más de diez años. Luego, por asuntos de edad y cambio de estado de ánimo, estaba fuera de liga, y las relaciones que tuve fueron pocas, y tan protegidas y superficiales que parecían relaciones de pubertos. Esa defensa me protegió. Además de escoger la abstinencia sexual, seguí con la homeopatía como tratamiento médico. Hace unos años un conocido, amigo de un amigo, doctorado y profesor de genética en una escuela de medicina, especialista e investigador en asuntos del VIH me dijo que como por los últimos veinte y pico de años nunca me había enfermado tuve que haber matado el virus. El último de mis muchos amigos a quien el virus les destruyó su cuerpo murió hace seis años. Toda esa gente que anda hoy jugando a ser “anti sistemas”, retando a las recomendaciones de los especialistas, no dudo que creen en las ideas nihilistas que promueven  “sálvese el que pueda”. La vida no es un programa de televisión que entretiene con “juegos/deportes extremos”. Para ellos, si nos matamos o se matan otros, no importa, el juego es lo verdaderamente importante. Recuerdan a las fábulas (y a unos cuantos parientes, ex compañeros de CCNY, políticos) donde poder robar, engañar, armar trampas, la astucia -pasarse de listo- son más importantes que los principios.