Un largo y estridente crujido acompaña las letras escritas en cursivo sobre la antigua pizarra. La mano de la recién llegada maestra aprieta y presiona la tiza mientras escribe y pronuncia cada una de las letras, emitiendo por toda la clase un ruido agudo, desconcertante.
¿Irá una ele aquí o una zeta acá? ¿Por qué escogerá palabras que no conocemos?
La espigada y vertical maestra, horrorizada con el pésimo manejo de la escritura y una pronunciación heredada de a saber qué culturas, decidió que, antes que nada, dedicaría todos sus esfuerzos a erradicar lo que era la peor trampa que les ponían los poderosos a los marginados, los desterrados, los estancados en el subdesarrollo: el desconocimiento del idioma. Las demás materias podían esperar, el lenguaje no.
Tuvo que abandonar su país de origen para exiliarse en este gueto neoyorkino,y reafirmar sus convicciones. Después de todo, si algo aprendió de los presos comunes la ex prisionera política, fue la relación entre la ignorancia y el fascismo.
El escribir lo que parece ser una de las palabras más largas del idioma castellano toma más tiempo que lo que tarda la maestra en dictarla y corregirla en la pizarra. Descabellado escribe lentamente la sobria mujer cuarentona, sus uñas perfectamente pintadas rayan la pizarra y emiten el desestabilizador ruido.
Decabeshado escribo sin saber lo que significa. Descabellado, con doble ele y b.
¿De dónde has sacado esa s y h? B de burro.
Shaves escribí, y ella escribió llaves.
Primero dicta la palabra; luego para que aprendan a auto corregirse, los estudiantes las escriben en la pizarra: las acertadas y las que contengan errores. Ella vuelve a la pizarra y escribe al lado la versión correcta;lentamente, presionando la tiza, circulando cada letra. La doble erre aparece en la pizarra, se descubre acompañada por el agudo chillido de la tiza.
Escribo una ele, la borro, escribo una erre, luego una ele de nuevo, borrar de nuevo, y por fin, fijarme para volver a la doble erre. Las letras se confunden en mi papel. Mi lápiz es dirigido por esos largos y finos dedos, enmarcados por las uñas color rojo subido que bordean la tiza sin llegar a tocarla; el zumbido que sale de la pizarra nubla cada palabra. No sé qué escribir. ¿Qué hacer frente a la i? ¿Pongo o no el acento ortográfico? ¿Lo pongo o no lo pongo? Esta palabra me da más trabajo que las otras, muy larga. ¿Cómo se pronunciará? Esta clase me va a costar los dientes. ¿Por qué no usa otra tiza?
Tuesday, August 30, 2011
The Two Irenes - NYC, Summer 2011
While the gentry, the bourgeoisie, the landed classes were able to escape to their country estates, the protected chalets or travel abroad to Paris or the Swiss Alps, there were others that had to endure in the inner center of hell, in that urban jungle with its constraining walls of concrete and greed, the destructive forces of Irene; the workers, the poor, the disfranchised, the oppressed were blown away and drowned not by the Irene that protected Sebastian from the Pharisees as they were led by Paul, but by the African Irene searching for vengeance at the lands were her children were being enslaved; never knowing that the masters once more could run away to other protected lands as they left behind the same children Irene wanted to reclaim and save.
Tuesday, August 23, 2011
Mississippi
Extreme cases of hate and violence towards that other person who belongs to a different group (racial, ethnic, linguistic, religious) are the result of underlying ideas and attitudes that are formed to a great extent by what we know about ourselves and the opposing group; by our own intentions or those of larger forces. A murder cannot be compared to less violent acts: certain actions, words. What we consciously do will determine if we want to continue reproducing the hate or if we simply allow it to take place. My years as a lecturer not in Mississippi, but at a liberal institution in one of the CUNY campuses, brought me in contact with people who could not wait to make derogatory remarks about Puerto Ricans; some of them dressed up as pseudo-intellectual constructs, but offensive nonetheless. The consequences are not in par with a murder but can often lead to very destructive ones. To stop the violence one needs to face the root of the ideas and actions behind it.
This blog, personal history and work as a teacher and lecturer on bilingual education led me into being very attentive to the issues discussed in the following link, particularly now with the rise of the ultra right in the USA.
http://www.nytimes.com/2011/08/23/us/23jackson.html?hpw
Como decía un eslogan durante los sesenta, y el título de una película: "O nos liberamos todos o no se libera nadie" y "Prohibido callar"
This blog, personal history and work as a teacher and lecturer on bilingual education led me into being very attentive to the issues discussed in the following link, particularly now with the rise of the ultra right in the USA.
http://www.nytimes.com/2011/08/23/us/23jackson.html?hpw
Como decía un eslogan durante los sesenta, y el título de una película: "O nos liberamos todos o no se libera nadie" y "Prohibido callar"
Friday, August 19, 2011
Sobre mi novela, Radio Transistor (Terranova, San Juan Puerto Rico, in press)
Hace cuarenta años comencé a escribir los relatos que conforman las partes de esa novela que parece que Juracán (Dios del mal en la mitología Taína) o los muy siniestros miembros del mundo editorial en PR no quierene que vea la luz del sol. Hasta mediados de los setenta, no pensaba escribir una novela, solo escribía y guardaba lo escrito. A finales de los setenta decidí que se podían organizar en una novela y comencé el proceso que luego sería interrumpido por una serie de eventos que dispararon mi temor, activaron mis miedos.
El primero ocurrió durante la serie de asesinatos de hombres gays en San Juan a finales de los setenta. Uno de los temas de mi novela gira en torno a una serie de asesinatos de hombres gay en San Juan, y como ya estaba escribiendo y organizando los asuntos y personajes, me asusté en ese momento y paré de escribir. La guardé y no pude tocarla de nuevo hasta mediados de los ochenta.
Para principios de los ochenta volví donde ella, paré de nuevo porque uno de los personajes, elaborado mucho antes, y quien muere, estaba basado en un amigo que adquiere la enfermedad del siglo, SIDA. Ya había enterrado unos cuantos y no podía jugar con la literatura cuando la realidad era tan cruel. Volvió el miedo.
Junto a estas accidentales circunstancias, se encuentra la relación entre el carácter siniestro y detectivesco de la trama y el hecho de que durante esa década el aparato de seguridad de los EEUU estaba persiguiendo tenazmente a los independentistas puertorriqueños, y si uno bordea la comunidad intelectual o académica puertorriqueña, las posibilidades de que conozca un independentista no son nada de remotas.
Pasaron los noventa, no la toqué hasta principios del nuevo milenio, temía que si volvía donde ella me iba a enfrentar a otra nada agradable correlación accidental. Me envalentoné, la desempolvé, escribí de nuevo y completé su vida. Desde hace unos años espero que la imprimen, la publiquen. Ha sido un proceso incómodo, doloroso, y en cierta medida, vergonzoso. Le dice uno con orgullo y vanidad a sus más cercanas amistades, “me van a publicar la novela”, y la publicación nunca llega. Te preguntan una vez más, ¿Cuándo sale la novela?, y prefieres justificar lo difícil que es publicar, antes de tener que decir, que no sabes qué es lo que pasa con la misma.
Para un jibaro (nada de diminutivos conmigo) que junto a su familia tuvo que dejar el campo y migrar hacia los cañaverales, el único de su familia que pudo estudiar en la universidad, pensar que podía llegar a publicar una novela era más que una tarea, un sueño, una fantasía hecha realidad. Una vez más las fantasías salen caras, pero gracias a las décimas de ese otro jibaro, Luis Llorens Torres, esa realidad puede ser entendida y puesta en su justa perspectiva:
"Llegó un jíbaro a San Juan
y unos cuantos piti yanquis
lo atajaron en un parque
queriéndolo conquistar
le hablaron del Tío Sam
de Wilson, de Mister Root,
de New York, de Sandy Hook,
de la libertad del voto,
del dólar, del Habeas Corpus,
y el jíbaro dijo: ¡Mnjú!"
[Décima de Luis Llorens Torres)
¡Qué mucho “mju” hemos tenido que decir!
El primero ocurrió durante la serie de asesinatos de hombres gays en San Juan a finales de los setenta. Uno de los temas de mi novela gira en torno a una serie de asesinatos de hombres gay en San Juan, y como ya estaba escribiendo y organizando los asuntos y personajes, me asusté en ese momento y paré de escribir. La guardé y no pude tocarla de nuevo hasta mediados de los ochenta.
Para principios de los ochenta volví donde ella, paré de nuevo porque uno de los personajes, elaborado mucho antes, y quien muere, estaba basado en un amigo que adquiere la enfermedad del siglo, SIDA. Ya había enterrado unos cuantos y no podía jugar con la literatura cuando la realidad era tan cruel. Volvió el miedo.
Junto a estas accidentales circunstancias, se encuentra la relación entre el carácter siniestro y detectivesco de la trama y el hecho de que durante esa década el aparato de seguridad de los EEUU estaba persiguiendo tenazmente a los independentistas puertorriqueños, y si uno bordea la comunidad intelectual o académica puertorriqueña, las posibilidades de que conozca un independentista no son nada de remotas.
Pasaron los noventa, no la toqué hasta principios del nuevo milenio, temía que si volvía donde ella me iba a enfrentar a otra nada agradable correlación accidental. Me envalentoné, la desempolvé, escribí de nuevo y completé su vida. Desde hace unos años espero que la imprimen, la publiquen. Ha sido un proceso incómodo, doloroso, y en cierta medida, vergonzoso. Le dice uno con orgullo y vanidad a sus más cercanas amistades, “me van a publicar la novela”, y la publicación nunca llega. Te preguntan una vez más, ¿Cuándo sale la novela?, y prefieres justificar lo difícil que es publicar, antes de tener que decir, que no sabes qué es lo que pasa con la misma.
Para un jibaro (nada de diminutivos conmigo) que junto a su familia tuvo que dejar el campo y migrar hacia los cañaverales, el único de su familia que pudo estudiar en la universidad, pensar que podía llegar a publicar una novela era más que una tarea, un sueño, una fantasía hecha realidad. Una vez más las fantasías salen caras, pero gracias a las décimas de ese otro jibaro, Luis Llorens Torres, esa realidad puede ser entendida y puesta en su justa perspectiva:
"Llegó un jíbaro a San Juan
y unos cuantos piti yanquis
lo atajaron en un parque
queriéndolo conquistar
le hablaron del Tío Sam
de Wilson, de Mister Root,
de New York, de Sandy Hook,
de la libertad del voto,
del dólar, del Habeas Corpus,
y el jíbaro dijo: ¡Mnjú!"
[Décima de Luis Llorens Torres)
¡Qué mucho “mju” hemos tenido que decir!
Wednesday, August 17, 2011
New Age Lesbians and the Lesbophile
John is not his real name. He is generic. He is one of those gay men who do not hang out with other gay men but with lesbians, mostly new age lesbians. He still wears beads, loose cotton, raw and organic, pants and shirts, also worn by the new age lesbians. They are sort of leftover hippies: love and listen to repetitive drum trance enticing music and dance to it in native peoples’ circle dances. John is a new age lesbophile. He also wears Birkenstocks.
What makes John a lesbophile is not what drives straight guys who are sexually turned on by women with women sexuality. John is after the energy and the balance created by the other, not the significant one only but the different other. In spiritual terms they are not different at all. The lesbophile and the Birkenstock wearing lesbian are extensions of each other. At gay men only activities you would rarely see John since he is more inclined to attend group gatherings up in the Catskills Mountains or Vermont where the guests include gay friendly, straight followers of alternative medicines and progressive trends. He is never to be seen at the Pines in Fire Island as he avoids those flamboyant, fashion conscious gay men. He refers to them as hysterical queens.
Like so many of those Birkenstock wearing lesbians, John the lesbophile does not believe in any of the traditional one God-centered religions or follow the traditional religious doctrines. Energies, flow, centeredness, mother earth, father sun are some of the words that characterize his new religious discourse. They see themselves on a continuous creative flow, completely interconnected with the rest of the world, known and unknown. They are not created in God’s self image. There might not be one god in their conception of the spiritual; many deities, perhaps. Only God knows how many! Some might combine diverse belief systems while others formulate theirs as they move along.
John believes in the idea that there is a dual spirit in a homosexual body as formulated by the original peoples of the Americas and follows the mantra: “don’t push the river, it flows by itself”. John and the new age lesbians burn incense to tranquilize the universal energies, spread smoke from all other kind of herbs while sitting in big sixties cushions, smile all the time and follow the flow.
What makes John a lesbophile is not what drives straight guys who are sexually turned on by women with women sexuality. John is after the energy and the balance created by the other, not the significant one only but the different other. In spiritual terms they are not different at all. The lesbophile and the Birkenstock wearing lesbian are extensions of each other. At gay men only activities you would rarely see John since he is more inclined to attend group gatherings up in the Catskills Mountains or Vermont where the guests include gay friendly, straight followers of alternative medicines and progressive trends. He is never to be seen at the Pines in Fire Island as he avoids those flamboyant, fashion conscious gay men. He refers to them as hysterical queens.
Like so many of those Birkenstock wearing lesbians, John the lesbophile does not believe in any of the traditional one God-centered religions or follow the traditional religious doctrines. Energies, flow, centeredness, mother earth, father sun are some of the words that characterize his new religious discourse. They see themselves on a continuous creative flow, completely interconnected with the rest of the world, known and unknown. They are not created in God’s self image. There might not be one god in their conception of the spiritual; many deities, perhaps. Only God knows how many! Some might combine diverse belief systems while others formulate theirs as they move along.
John believes in the idea that there is a dual spirit in a homosexual body as formulated by the original peoples of the Americas and follows the mantra: “don’t push the river, it flows by itself”. John and the new age lesbians burn incense to tranquilize the universal energies, spread smoke from all other kind of herbs while sitting in big sixties cushions, smile all the time and follow the flow.
Wednesday, August 10, 2011
Correos
(Las siguientes notas son copias de las tarjetas postales que por años enviaba Toñito desde distintas partes del planeta. Hoy me envía correos electrónicos. Nunca para de viajar y se/me pregunta por qué, fuera de mis viajes a Ponce o Caguas, no quiero salir del pueblo.)
"Madrid es de gritar. Besos"
"Barcelona, Gaudí, Tapíes y Yo. Besos"
"Elegí crecer. Besos"
"Anoche conocí una modelo puertorriqueña en una fiesta en el Rive Gauche, está triunfando, el portafolio es su testigo.”
"¿Qué viste una representación de la Bernarda Alba en Caguas?”
“¡Mueres! Yo, en Avignon, tuve la dicha de ver a la Jeanne Moreau en La Celestina, dirigida nada menos que por el Antoine Vitez. De aquí a Paris. Besos"
"En París siempre hace frío. El gringo con quien vine me dejó varado por un español. La madre patria se va con el padrastro y me dejaron huérfano de amor. Deseo regresar. Llamé a Germán, otro latinoamericano más exiliado en París. Parece muy romántico estar exiliado en París. En los Estados Unidos no te dejan ser un exiliado, terminas siendo una minoría. Anoche toda la ciudad de las luces estaba en la calle. La tele estaba en huelga, en solidaridad con los camioneros, quienes no estaban en huelga pero que necesitaban demostraciones de respaldo en caso de ellos optar por irse a la huelga. ¿Y sabes quiénes iban al frente de la marcha? Nada más y nada menos que la Beauvoir y el Sartre. Por poco grito de la histérica emoción. Me controlé, por supuesto. Mañana regreso. Besos."
"La cultura me mata. En México está media colonia de intelectuales puertorros. Besos"
"Los mexicanos hablan como si su historia hubiese empezado antes de la conquista. Ni que fuesen aztecas. Hello, is somebody there?".
"El museo de antropología no es sobre el México de ahora. La María Félix sí lo fue. ¡Qué cara! Besos"
Tuesday, August 9, 2011
Multi multi
Multiculturalism is not an event; it is a series of...., whatever! Las culturas no matan...., encajan, y es por eso que el Caribe nos dice tanto:
"Calabó y bambú.
Bambú y calabó." *
*(Luis Pales Matos. Danza Negra (poema), de su libro, Tuntún de pasa y grifería, 1937)
"Calabó y bambú.
Bambú y calabó." *
*(Luis Pales Matos. Danza Negra (poema), de su libro, Tuntún de pasa y grifería, 1937)
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