Como si el otro no supiese quién era y cómo era, lo que decía por detrás, el muy ingenuo se acercó a la mesa en el bar, saludó llenos de elogios, se sentó sin pedir permiso, y una vez más demostró lo flojo que era como hombre. El otro lo miraba y se preguntaba por dentro, si estaba consciente de que hacía rato muchos lo tenían calado. Su forma de ser recordaba al personaje principal en la película por Bernardo Bertolucci, El conformista: mentiroso, hipócrita, codicioso, acomodaticio.
Saturday, August 31, 2019
Friday, August 30, 2019
REINALDO ARENAS Y LAS LOCAS DESBOCADAS
Su autobiografía deja ver que no conocía lo que ya para los 70s había sido escrito en los EEUU, Europa, Canadá sobre la homosexualidad, los roles, las relaciones con los centros y grupos en el poder, políticos y teóricos, la autoestima e imagen personal del hombre gay. Su lucha contra el estado de derecho no incluyó una reflexión sobre lo qué se es, cómo se es, dónde y por qué. Su manera de ser gay y contundente oposición al sistema castrista -loca desafiante y descarriada-, que puede ser usada para justificar su comportamiento en Cuba, no cambia cuando se muda a Nueva York. Antes que caiga la noche no es sobre un gay que se reconstruye en un nuevo entorno. El retrato que hace de sí mismo es el de la loca desbocada que se tira al ruedo y auto destruye: lo mismo en la Habana como en el Nueva York de los ochenta, el de la crisis del Sida. Aquel Nueva York sirvió/obligó a los gays de los EEUU a replantearse sus estilos de vida. En su autobiografía deja muy claro que interpretó al gay "americano" desde una perspectiva en negación, usando unos falsos modos de ser etno-culturales como explicación de las diferencias (para los que quieran evidencia, lean el libro). No se quiso enterar. Es este microensayo quise compararlo con Pedro Lemebel en el Chile de Pinochet y más luego durante la frágil democracia, pero es mejor que no: dos locas totalmente desbocadas, con propósitos distintos.
Thursday, August 29, 2019
GRAPHEMES AND PHONEMES
My graphemes are more accurate, better structured and cautious than my phonemes; but they will never be able to be as sincere as my soul, that only fully expresses itself without much control thru screams, soft breathing, pauses in between, facial gestures, hands’ waves, hip shaking, shoulder movements, and all kinds of sounds. I master my graphemes; not that much, my phonemes.
GUCCI BAGS AND PERSIAN CATS
My neighbor holds her Persian cat like a kid embraces his teddy bear. My neighbor displays her Gucci bags on the way to work from nine to five, and on Friday nights she goes to therapy to find out why she is so obsessed with her inability to keep a lover for more than four weeks. I love my neighbor, she gives meaning to my life.
Wednesday, August 28, 2019
LAS LIMOGES AS LOG CABIN REPUBLICANS
Las Limoges was the name given to a band of upper crust Puerto Rican gays in San Juan that were documented in a story previously posted on this blog. Given the racial/ethno/class ideological and physical war taking place in the USA, it can be argued that Puerto Ricans of a certain class and racial identification (the so called island “blanquitos”) would lean towards the exclusionary, anti immigrant, white supremacist bastion, so well represented in the USA political culture by the Log Cabin (Gay) Republicans; and, also, it can be proposed that Las Limoges are the island's version of the ultra-right USA gay group -trust me, I’ve been there and know them. Their ahistorical conception of "reality" prevents them from knowing how homos have been used by both ends of the political spectrum, and then persecuted, discarded, murdered. Pedro Lemebel, Yoryie Irizarry, Susy Shock, Lohana Berkins, Martin Duberman, Luchino Visconti (among many) have explored this dangerous terrain.
GAY LIMOGES EN SANTURCE
La invitación era para cocteles a las siete, cena a las nueve, luego ir a uno de los bares en uno de los hoteles del Condado a tomar más cocteles, para terminar en uno de los bares gais de Santurce. Llegué a las siete y treinta, no quería dar las impresión de que estaba emocionado o súper impresionado con el que me hubiesen invitado a salir con un grupo tan chic. Esa fue la palabra que usó Pepe para describirlos: chic. “Son bien chic”: dijo. Como lo dijo tan serio, no sé si fue en tono de burla o que verdaderamente creía que así eran los demás invitados.
Cuando llegué, Pepe todavía no estaba allí. Me lo temía. Además de ser un cínico empedernido, desligados de prejuicios, clases y colores que estriñan su vida, medio alcohólico, no era de dudar que ni se apareciese por la muy elegante cena o que andaba por los cafetines de la Placita de Mercado de Santurce. No era la primera ni la última vez que lo hacía, dejar plantada a la gente para irse a beber a los bares de cualquier barrio popular. En uno de esos bares fue que lo conocí. El grupo chic lo sigue invitando por los vínculos escolares y sociales que los unen: se crió en el mismo sector y estudió en el mismo colegio donde fueron educados los anfitriones.
Saludé con entereza, apreté fuertemente la mano de cada uno de los otros invitados, sonreí, y con un “sí, sí” estuve de acuerdo que era amigo de Pepe, acepté una copa de vino blanco, y no más ya estaba relajado y sintiéndome cómodo en el muy elegantemente decorado apartamento, medio abrí los ojos cuando vi que uno de los invitados apuntaba con su dedo, al tener de frente la bandeja de porcelana donde traían los entremeses, y decía con un leve gritito y respiración ahogada, estirando la o: "Limooges”.
"¿,Qué carajo hago yo aquí!?”: me pregunté. Mis platos no son parte de un juego, no tienen procedencia ni nomenclatura. Los compré en quincallas, pulgueros; otros son heredados o regalados. Nada cuadra en mi casa y mi vida está completamente falta de abolengo, apellidos históricos, colegios de renombre y vacaciones con mis padres en Europa. El relajamiento duró muy poco. Peor todavía, como soy algo torpe, temía que pudiese romper un plato.
Pepe nunca llegó. Saqué mis mejores modales, cené, comparti la sobremesa, ofrecí alguna razón para excusarme y no poder acompañarlos por los bares, salí como alma que lleva el diablo, me sentí libre al poder abandonar aquel grupo de locas estreñidas por la historia, y me fui hasta la Placita de Santurce, al cafetín donde sabía que iba a encontrar a Pepe. Muerto de la risa, cuando me vio llegar azorado, la muy maliciosa loca me preguntó: "¿Cómo te cayeron..". No lo dejé terminar la pregunta, añadí: ¿Las Limooges?.
Pepe nunca llegó. Saqué mis mejores modales, cené, comparti la sobremesa, ofrecí alguna razón para excusarme y no poder acompañarlos por los bares, salí como alma que lleva el diablo, me sentí libre al poder abandonar aquel grupo de locas estreñidas por la historia, y me fui hasta la Placita de Santurce, al cafetín donde sabía que iba a encontrar a Pepe. Muerto de la risa, cuando me vio llegar azorado, la muy maliciosa loca me preguntó: "¿Cómo te cayeron..". No lo dejé terminar la pregunta, añadí: ¿Las Limooges?.
Monday, August 26, 2019
EL NEOEXPRESIONISMO EN LA LITERATURA Y EL YO DE VALLEJO, BOLSONARO Y PAPI WILO
Soy el representante más crudo de esa tendencia literaria: neoexpresionista. Miento, Julia de Burgos, miento. Fernando Vallejo es el más brutal (la generación milenio en Puerto Rico usa el adjetivo brutal con tintes de extraordinario, imponente, transgresor) de los que roen y corroen con sus palabras, su vida y la de sus entornos. “Basta, basta”, dijo la Sylvana Mangano en una película cuyo título no recuerdo, cuando en medio de un medio desmayo, entre ida y alerta: sus amigas, lentamente, le quitaban las pestañas postizas. El neoexpresionismo en la literatura trasciende el barroco perfumado y estilizado del latinaje soy “boom, boom”, rebuscado y engorroso; sangra el neogótico que nunca despuntó en San Juan, New York y Santo Domingo; se caga en sí mismo llenando las páginas de mierda, hemorroides, pedos y gases, fetos y placentas adoptadas para ser criadas y luego usadas en cremas para la piel. “Qué yo he hecho”, representa lo cursi del kitsch que Almodóvar modela en su cine sin poder lograr ser un John Waters; mucho menos un Mel Brooks. Tendencias explican el arte. El arte metaforiza la realidad concreta, incluyendo cuando predice. Velázquez plantó el "yo" en Las Meninas, como sujeto central en la obra. Jair Bolsonaro le pega fuego al Amazonas. Papi Wilo en Mi historia rapea sobre sus amigos, sin tapujos: “De cinco, cuatro presos”. Mientras tanto, escribo sobre hemorroides, pedos y gases.
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