Friday, October 11, 2013

Eduardo Lalo y lo infame de la pedagogía del lenguaje – apuntes para una clase no anunciada

1. La estudiante de seis años en una escuela pública de Nueva York, de padres caribeños, oyó a su maestra - acabadita de llegar de Madri(z) - decir que los europeos importaron por primera vez la caña de azúcar a las Américas; y al oír la pronunciación tan distinta a la de ella, le dijo a otro estudiante – La maestra no sabe decir “asucar”. (De mis notas durante mis investigaciones y conversaciones sobre el aprendizaje y enseñanza de la lecto-escritura)

Otra nena, esta vez en Argentina, de la misma edad, nos cuenta Emilia Ferreiro, distingue entre los pollos muertos y los “poshos” vivos. Puesto que le estaban enseñando a leer y la maestra usaba la pronunciación estándar para el fonema que se usa para representar la doble ele, cuando le preguntaron cuál era la diferencia entre uno y otro, la nena dijo que el representado en láminas estaba muerto, y se llamaba pollo, y que el ella conocía, el vivo, pues era el “posho”.


2. "Quizás no lo sepamos, pero es aquí, en esta situación infame, que nacen los lectores, que surge la literatura. La escritura toma forma a partir del desastre, cuando las palabras de otro: del padre y la madre, de los maestros, de los curas y reverendos, de los líderes políticos, empresariales, bancarios, de la novia o el novio, chocan y se desmoronan contra nuestras mentes y nuestros corazones. Ese espacio interior del que se ha huido a lo largo de la vida y en el que sin quererlo nos encontramos sobrecogidos por la intensidad del dolor, es el lugar único, extraordinario, alucinante, en el que las palabras de otro o las propias, que acaso se comienzan a balbucear sobre un papel, dejan de ser información y devienen, envueltas en una emoción que marca para siempre la memoria y el cuerpo, belleza. Es decir, algo que expresa y produce más que el conjunto de los factores de un texto; algo que rebasa lo informativo, lo técnico; algo que aparentemente sale de la página, pero de manera inaudita, casi mágica, descubre y produce eso que no sabíamos que podía ocurrir en nuestra mente y en nuestro corazón. Es en el punto en que nos clava la desgracia, que se puede tener la oportunidad de hallar lo que hace la palabra. Es aquí que se descubre su capacidad de conmoción, es decir, su capacidad de movimiento y emoción compartidas.” (Eduardo Lalo, “Las cinco extremidades)

El ensayo escrito por Eduardo Lalo (véase anexo al calce)  debe ser lectura obligada entre los estudiantes de idiomas y pedagogía.

“Y si a esa  “situación infame” que ocurre día tras día en las clases de lenguajes, le añades el control que ejercen las editoriales - la lecturas de “lo mismo’ en cada uno de los salones, sin diferenciar gustos o capacidades, y peor todavía, que el aprender a escribir ha sido reducido a ejercicios totalmente “descontextuados”, aislados de experiencias mas amplias, que es como vive y se vive el lenguaje, ejercicios programados por equipos - ,  es de esperarse que tantos y tantos le huyan a la lectura y escritura. Los peores enemigos de la lectura y la escritura son los maestros de lenguas.” (véase mis escritos en este blog sobre este tema)  

3.  Hola, M  (La M es ambos la primera letra de su nombre y el hecho de que a quién le escribí el mensaje/correo electrónico es otra maestra jubilada que no ha perdido el gusto por la pedagogía, su discusión pública, su papel en la sociedad, estar en contacto, y activa con y dentro del mundo)

El escritor del artículo que aquí te anexo se ganó este año el premio Rómulo Gallegos, uno de los más prestigiosos en la literatura hispánica, y en estos días será también premiado por el Festival de la Palabra en Puerto Rico. Fue uno de los autores invitados a la Feria del Libro de Lima. Te cuento todo esto para que sepas que Lalo es una persona que puede hablar con peso sobre el aprendizaje del oficio de escritor. En el mismo, Lalo critica lo que he criticado anteriormente sobre la enseñanza de los lenguajes en las escuelas.

Gerardo

4. “…and the grammar they teach is not grammar as such but a doctrine in correction based on given social and intellectual values.” (Wilson, 1977)

La profesora de escritura y educación en el Teachers College de Columbia University, Lucy Calkis, escribe en su libro  Lessons from a Child, que cuando era estudiante de escuela secundaria, los maestros de escritura corregían sin discutir lo corregido, sin ir mas allá de los ejercicios programados por las editoriales.

5. Eduardo Lalo
http://recend.apextech.netdna-cdn.com/docs/editor/Discurso%20Festival%20de%20la%20Palabra-%20Eduardo%20Lalo.pdf

  http://www.80grados.net/las-cinco-extremidades/
 

 

 

 

No comments: